La carencia es un periodo inicial del préstamo en el que no pagas capital (carencia parcial) o no pagas ni capital ni intereses (carencia total). Reduce la cuota al principio, pero alarga el préstamo y suele encarecerlo.
Definición ampliada
La carencia da un respiro temporal, pero ojo: durante la carencia total los intereses se siguen generando y se suman a la deuda. Es más habitual en préstamos personales que en minicréditos.
Carencia total vs. carencia parcial
Hay dos tipos. En la carencia parcial pagas solo los intereses durante un periodo, sin amortizar capital. En la carencia total no pagas nada (ni capital ni intereses) durante ese tiempo, pero los intereses se siguen generando y se suman a la deuda. En ambos casos, la carencia alivia al principio pero encarece el préstamo a largo plazo.
Cuándo puede interesar
La carencia da un respiro temporal útil si prevés un periodo de menos ingresos (por ejemplo, al empezar un proyecto). Pero no es «dinero gratis»: alarga el préstamo y aumenta el coste total. Úsala solo si de verdad la necesitas y entiendes su efecto.
Dónde es habitual
La carencia es más frecuente en préstamos personales a plazos o en hipotecas que en minicréditos, que por su corto plazo no suelen contemplarla. Revisa siempre en el contrato si el periodo de carencia es total o parcial antes de aceptarlo.
Preguntas frecuentes
¿La carencia sale gratis? +
No. Aunque no pagues cuota al principio, los intereses siguen corriendo y encarecen el préstamo a largo plazo.